Francesca Woodman




Las sobrecogedoras instantáneas de esta joven fotógrafa reflejan un mundo frágil, onírico de grises texturados, de cámaras sin fotógrafo detrás en el momento del disparo. Experimentación cruda recopilada en el tomo “Algunas geometrías interiores desordenadas” publicado en 1981, meses antes de su suicidio, a la temprana edad de 23 años.

Para mi amiga Fátima.
Sin ella no habría abierto la puerta de esta fotografía.
Sin ella no estaría comenzando una nueva etapa en mi trabajo.
Sin ella, hubieran quedado todas estas respuestas en el aire.

Gracias

3 comentarios:

Jacinto Deleble dijo...

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Muy interesantes (e inquietantes) las fotos.

Gracias por compartirlas.






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Enfero Carulo dijo...

Gracias Jacinto.
Es un placer que me dejes un comentario y que tengamos la posibilidad de compartir unas palabras acerca de las cosas o las gentes que admiramos.
F. Woodman es una inspiración constante, es un poema hecho imagen, una aventura hacia el lado oscuro del pensamiento y la emoción.
Hasta su vida invita a reflexionar.
Te invito a que navegues por ella; te inundará de misterio.
Próximamente pienso traer algo más de Woodman.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Gracias cielo, me inundas de satisfación al haber abierto ese puerta en ti que muchos nos da miedo cruzar, es realmente fácil al mismo tiempo complicado reflejar un estado de ánimo, ni siquiera las palabras llegan a tal nivel, pero ella, es fantástica. Tu puedes hacerlo, dispones de los medios, sabes como trasmitir, quiero verlo.... Besos.
Fátima