MI NOMBRE (que está a un centímetro de mi)




Tal vez la adolescencia
contenga más sorpresas que el invierno.
Quizá, probablemente
la huella de su paso quede inserta
urdiendo el  nombre nuevo
sobre un lienzo pintado.

Como un mejor amigo suicidado
mi nombre me embargaba sin quererlo
chocando contra un tren...

Llegó siendo tarjeta quedándose en las dudas,
un cofre sin respuestas
gritándome al compás de las sonrisas
cargadas de poetas.
No pude preguntar significados
ni pude estrangularme con los nudos
del pleno de misterios.
Quedó el nombre con causa
como un papel tintado
sobre un pecho tallado de demandas.

Así me lo propuse:
llegar al cementerio con la suma
de letras y saber qué requerían.
Algún día prometo volver con mi proyecto concluido.

Poema y fotografía de Enfero Carulo

3 comentarios:

Carmen dijo...

No, no es lo mismo, Alicia, pero a la vez sí lo es porque las dos hemos usado "el nombre" para resumir el mundo y, de paso, resumirnos... La afinidad sigue...


Beso grande.

Enfero Carulo dijo...

Mamen... sigue. A eso me refería, al nombre.
De todos modos es una constante en mis poemas tanto para tocar la identidad como para tocar un alma, así que si tú también rozas el tema tarde o temprano teníamos que coincidir.

Besos con sonido a piano

Anónimo dijo...

Tu nombre es ya un poema.