Ángel González -homenaje-





A VECES

Escribir un poema se parece a un orgasmo:
mancha la tinta tanto como el semen,
empreña también más en ocasiones.
Tardes hay, sin embargo,
en las que manoseo las palabras,
muerdo sus senos y sus piernas ágiles,
les levanto las faldas con mis dedos,
las miro desde abajo,
les hago lo de siempre
y, pese a todo, ved:
¡no pasa nada!
Lo expresaba muy bien Cesar Vallejo:
"Lo digo y no me corro".
Pero él disimulaba.

2 comentarios:

Zololkis dijo...

See Please Here

Mª José Barres dijo...

Todo un batiburrillo.... que bien reflejado... en las fotos y en la poesía.
Besos y abrazos multiples.